450 pensamientos sobre Marcelino (en portugués)

11 de noviembre. "San Marcelino Champagnat, 85 capítulos, 450 de sus pensamientos" es un libro publicado por UMBRASIL (Unión marista de Brasil) escrito por el hermano Fabien Landry. Está escrito en portugués, por lo que se entiende fácilmente. "Desde mis primeros años en la comunidad de los Hermanos Maristas, Marcelino Champagnat fue para mí un hombre que me llevó al más alto punto y que me interpeló de diversas maneras. La investigación de su vida admiro su juventud, cuando soñaba, con cierta utopía, convertirse en sacerdote, con ocasión del llamamiento de un visitante desconocido.

Lo admiro en el curso de su adolescencia y durante su período de juventud adulto, su tenacidad de perseguir su ideal y su voluntad claramente expresa de convertirse en un cristiano mejor y de proseguir en la búsqueda del Señor. Lo admiro durante su seminario mayor con su madurez en constante el progreso, la seriedad con la que trataba su compromiso con Dios y ante la Iglesia y con su fe de pionero que le permitió innovar con sus compañeros de sacerdocio, por el nuevo proyecto de fundación de la Sociedad de María.

Lo admiro en la toma de conciencia de las carencias espirituales e intelectuales de los jóvenes de su época y en la decisión de llevar rápidamente una solución personal, concreta y original. Yo lo admiré en su encaminamiento de fundador, donde, confrontado con obstáculos de toda suerte y malditos juicios de sus propios hermanos y amigos, mostró, de parte, una profunda humildad, y de otra parte, confianza inquebrantable en el poder de Dios y de amor filial a nuestra Buena Madre María.

Lo admiro en su sentido práctico, sus cualidades de conductor de hombres y su olvido de sí que le han permitido crear, entre los primeros Hermanos Maristas, este espíritu de familia característico, que se perpetuó hasta nuestros días, y mantener en ellos esta voluntad inflexible de seguir con toda confianza a pesar de todas las dificultades encontradas en su camino diario.

Yo particularmente lo admire cuando el 18 de abril de 1999, Su Santidad Juan Pablo II lo declaró SANTO y lo presentó a los cristianos de nuestro país. Cuanto más descubro sus motivaciones profundas, más estudio sus escritos brillantes, sus actitudes significantes, sus consejos juiciosos y su el camino progresivo hacia la santidad, más me doy cuenta de que él fue un hombre notable para sus primeros discípulos y para lo que dejó como herencia a sus sucesores ya la Iglesia católica entera.

Deseo a todos aquellos que toman conocimiento de las páginas que siguen, fruto de mis reflexiones, de mis investigaciones y de mi amor por mi fundador, San Marcelino Champagnat, sentí tanta satisfacción por leerlas que tuve que redactarlas. ¡A todos, buenas reflexiones!", dice el hermano Fabien.