La educación en la interioridad en Pamplona

13 de mayo. Sentir, escuchar, admirar, descubrir, imaginar, crear, silenciar, contemplar…
Todas estas palabras forman parte de las experiencias que desde hace años vivimos en nuestro colegio buscando la educación de la interioridad.
Primero nos formamos un grupo de profesores con la idea de transmitir a nuestros compañeros. Posteriormente iniciamos la fase de trasladar estas experiencias al alumnado. Y en un tercer momento comenzamos la formación dirigida a las familias, eslabón esencial para conseguir los objetivos buscados.
Poco a poco vamos siendo conscientes de la importancia que en nuestra sociedad tiene el pararse, buscar la calma para adentrarse en uno mismo, para recuperar o descubrir el sentido de lo que vivimos en cada momento de nuestra vida cotidiana.
Qué bueno si familias, educadores y alumnado, aprendemos a conocernos, a descubrir los mensajes que nuestros cuerpos y el de los demás nos muestran. Si aprendemos a descubrir nuestras emociones y las de los demás, a encauzarlas de forma positiva, para empatizar y buscar juntos una convivencia más humana, más saludable, más completa y armónica…
Una convivencia en la que el perdón, la gratuidad, la generosidad, el compromiso por ser y hacer felices a los demás, esté por encima de prisas, superficialidad, individualismo.
Ojalá que juntos sigamos haciendo camino para descubrir la fuerza que llevamos dentro, para que nos guíe y ayude a salir de nosotros mismos, para seguir construyendo un mundo mejor.
Eso pretendemos con nuestro trabajo en los colegios realizando las sesiones de interioridad. Para conseguirlo seguimos trabajando, formándonos, e intentando contagiar la ilusión por seguir creciendo como personas para el bien común.

Marisol López Fernández