Un rostro mariano de la Iglesia

Un rostro mariano de la Iglesia

Una presencia que es cercanía a los jóvenes, a sus vidas y preocupaciones

Una presencia atenta y acogedora

Una presencia que refleja un corazón de madre

Una presencia fraterna, que inspira confianza

Una presencia que he hace compañía para el camino

Una presencia que construye comunidad